domingo, 20 de julio de 2025

LA FAMILIA



EL CARTEL
La familia puede ser una bendición ó una maldición,  ó un poquito de las dos, pero al final, debo reconocer que en ésta vida, la familia es lo único valioso con lo que se cuenta. Esto lo digo no muy a la ligera, pues sé que NO todas las familias son iguales; pero al mismo tiempo, sin temor a sonar como un miembro de familia del cartel de la Casa Blanca, allá en Estados Unidos. 

Tengo la fortuna de tener cuatro hermanas y dos hermanos, asi que ya  se han de imaginar el entorno en el que crecì, donde el cielo era el infierno y el infierno era la dicha. Los recuerdos son innumerables, ¿En dónde empezar?, Tal vez en el puerto de Acapúlco.

APEIDOS
Pero Acapúlco, el lugar donde pasé tantos veranos,  merece su propio historia, y lo dejaré para otra ocación. Pero volviendo a la familia. El apeido Anaya y más aún el Martínez, son difíciles de rastrear, pues son apeidos comúnes y además, no era la costumbre, hasta años recientes, de mantener un registro por escrito de fechas, datos y eventos. 

Por la mismìsima razón de que desconozco a fondo el árbol geneológico de mis antepasados, son quizás, dos o tres generaciones atráz de las que puedo hablar con convicción, pero de una manera incompleta. 
 
Mis abuelos paternos:
  • José Anaya Morales
  • Martha Rivera Nuñez


Mis abuelos maternos:
  • José Martínez
  • María de la Luz Ortíz Ochoa 

Mis padres:
  • Emigdio Ramón Anaya Rivera
  • Margarita Martínez Ortíz

Mis Hermanos:
  • Marìa Caridad
  • Josè
  • Eduardo
  • Martha
  • Ana Luisa
  • Claudia

¿QUIEN ES QUIEN?
Pero ahí no para la cosa, a la hora de hacer un inventario de los nuevos miembros de la familia, tales como sobrinos y sobrinas, asi como los nietos y bisnietos de mi madre, me pierdo, y cada vez se hace más difícil saber quien es hijo de quien y cuales son sus nombres. 

Y a todo esto, mi familia inmediata es y será lo que me de un sentido de continuidad, y soporte. El presente siempre se convierte en pasado y cuando menos lo esperas, lo único con lo que se cuenta son recuerdos del ayer y los miembros que quedan de la familia. 

ODA A LA FAMILIA
A finales del año de 1994, se empezó a escuchar en la radio una canción de la agrupación Irlandesa "The Cranberries" titulada: Oda a mi familia. Una canción con una melodía trizte que me desgarra el corazón cada vez que la escucho, pues es tambièn, una oda al dolor.
 
En la canción, Dolores O'riordan, hace un ràpido recuento de su vida, una vida que ella describe como simple en su pueblo natal. Los recuerdos de su familia, y el dolor que experimentò y que solo ella entendiò, son expresados aquì en frases de dolor, resignaciòn y melancolìa. 
 
El èxito de la canción recaé en el hecho de que todos, de alguna manera, sufrimos por la familia, o con la familia. Porque cuando se es niño, somos vulnerables y todo nos afecta y nos moldea.  

Letra:

Understand the things I say
Don't turn away from me
'Cause I've spent half my life out there
You wouldn't disagree

Do you see me, do you see?
Do you like me
Do you like me standing there?
Do you notice, do you know
Do you see me, do you see me?
Does anyone care?

Unhappiness where's when I was young
And we didn't give a damn
'Cause we were raised
To see life as fun and take it if we can
My mother, my mother
She'd hold me
She'd hold me when I was out there
My father, my father
He liked me, well, he liked me
Does anyone care?

Understand what I've become
It wasn't my design
And people everywhere think
Something better than I am

But I miss you, I miss
'Cause I liked it
'Cause I liked it
When I was out there
Do you know this, do you know
You did not find me
You did not find
Does anyone care?

Unhappiness where's when I was young
And we didn't give a damn
'Cause we were raised
To see life as fun and take it if we can
My mother, my mother
She'd hold me
She'd hold me when I was out there
My father, my father
He liked me, well, he liked me
Does anyone care?

Does anyone care?
Does anyone care?
Does anyone care?
Does anyone care?
Does anyone care?
Does anyone care?
Does anyone care?



NO LE RASQUES
A la hora de entrar al mundo, la primera injustica es no escoger el lugar donde se nace, la segunda es, no escoger la familia en la que se va a vivir. Nací en el seno de una familia màs o menos en buenas condiciones, una familia que no necesitaba de muchas reparaciones por hacerse para poder funcionar bien.
 
Las pocas desverguenzas familiares que hubo, pues se tapaban fàcilmente con un dedo, o simplemente uno se volteaba para el otro lado. Técnica de antaño, que no es específica de mi familia, sino herencia de la humanidad y que se seguirà usando hasta el fin del mundo.  
 
De mis antepasados no hay nada, que yo sepa, que me pueda escandalizar a tal punto de negar vehementemente de donde vengo. Y si las hubo, prefiero quedar en la ignorancia, pues sè que si le rasco, va a ver sorpresas desagradables. porque todos tenemos cola que nos pisen. Pero, ¿a quièn realmente le importa?      


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